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PORQUE EL FOSFORO ES IMPORTANTE PARA EL DESARROLLO DE LAS RAICES


El fósforo (P) es uno de los nutrientes primarios o macronutrientes para las plantas, llamados así porque se requieren en altas cantidades para el completo desarrollo de los vegetales. Se le puede encontrar en todas las células de las plantas. El P se encuentra en la mayoría de las plantas en concentraciones entre 0.1 a 0.4 %. Es absorbido en forma iónica como H2PO4- y HPO4-- (ortofosfatos). La absorción del P en forma de H2PO4- es mayor en suelos con valores de pH bajos, mientras que la absorción del ión H2PO4- es mayor en suelos con valores de pH altos en el suelo.

El P participa de manera directa e indirecta en varias de las funciones vitales de las plantas. Una de ellas es el papel que juega como componente de algunos compuestos orgánicos que están presentes en las reacciones bioquímicas que permiten aprovechar parte de la energía luminosa, que llega a través de los rayos solares, en energía potencial biológicamente útil (fotosíntesis). Esta energía es utilizada en varias reacciones dentro y fuera de las células de las plantas para producir tejidos y órganos vegetales, incluyendo las raíces (Fotografía 1).

En otras palabras, las plantas no son máquinas que requieran energía calorífica generada por algún tipo de combustión, sino que son seres vivos capaces de "generar" su propia energía a partir del CO2 de la atmósfera y el flujo de electrones provenientes de la luz solar; entonces, por medio de reacciones enzimáticas forman el ATP o trifosfato de adenosina, que es un compuesto rico en energía biológicamente útil. Este compuesto contiene P en su estructura molecular. El ATP es la "moneda de energía" de la célula en el metabolismo celular. Todas las reacciones que necesitan energía utilizan ATP. Por ejemplo, la síntesis (formación) de las proteínas, grasas, carbohidratos (azúcares) y otras moléculas complejas que forman parte de las plantas consumidas por los seres humanos y los animales, utilizan ATP.




En el desarrollo inicial de las plantas, después de la germinación(Fotografía 2) uno de los lugares donde existe mayor actividad metabólica es precisamente en las raíces. Justamente detrás de las puntas, donde se lleva a cabo el mayor paso de minerales del suelo al interior de la planta. Además, aquí ocurre la mayor actividad respiratoria de las plantas vivas en esta etapa. En realidad el crecimiento de las raíces viene de la translocación (descenso) de los carbohidratos fabricados en las hojas. Entonces, la presencia del P disponible en el suelo es vital para la formación de células nuevas. El ATP + los carbohidratos generados durante la fotosíntesis son indispensables para que se formen células nuevas mediante el proceso de mitosis, el cual requiere de mucho ATP. Es durante estos momentos que la energía almacenada en los enlaces del ATP es indispensable para abastecer las necesidades metabólicas en esas zonas de tan rápido crecimiento, las raíces nuevas. Dicho en otras palabras, si no existe una buena cantidad de P en el suelo, en forma suficiente y disponible para nutrir a los vegetales en las primeras fases de desarrollo, la producción de energía para formar células nuevas y azúcares estará limitada. Por lo tanto la parte de las plantas que está más activa en esos momentos (raíces), estará también muy limitada.

Además, está comprobado por numerosas investigaciones que un buen suministro de P está asociado con el incremento de la tasa de crecimiento de las raíces. Cuando se aplican compuestos fosfatados solubles en banda al suelo, las raíces de las plantas se extienden proliferando su desarrollo en las áreas del suelo tratado (Fotografía 3). De ahí viene la gran prioridad de considerar los niveles de este elemento en el suelo antes o durante la siembra. En términos prácticos, debido a que el P es un elemento con poco movimiento en el perfil del suelo, se requiere dosificar en una sola aplicación que quede cerca de lo que serán las raíces del cultivo, para que se facilite su aprovechamiento.

    Los conceptos anteriores deben de ser recordados por todas aquellas personas involucradas en la producción de cultivos (agricultores, técnicos, consultores, investigadores, etc.) al planear sus programas de nutrición…

    Referencias bibliográficas:

    Irwing, P Ting. 1982. Plant Physiology. Addison-Wesley series in the life sciences. Reading, Massachusets, USA.

    Horst Marschner, 1995. Mineral Nutrition of Higer Plants. Academic Press. London.

    Malcom, B. Wilkins. 1984. Plant Physiology. Pitman Publishing Limited. London