ALL REGION
 Regional Home Informaciones Agronómicas / IPNI LASC Magazine Archivos Agronómicos / Agronomic Files Publicaciones de IPNI / IPNI Store Fertilización de Cultivos y Forrajeras / Field Crops and Forages Fertilization Tesis recibidas por IPNI Cono Sur / Theses received by IPNI LASC
 Profile Eventos/Events Contáctenos/Contact us Regional BC/BCI Articles/Articulos en Better crops Simposios de Fertilidad / Fertility Symposia

IMPACTO DE LA FERTILIZACIÓN FOSFATADA EN LOS SISTEMAS FORRAJEROS


El fósforo (P) es un nutriente fundamental para las pasturas consociadas pues afecta la producción de las especies leguminosas y de las gramíneas que las acompañan. El equilibrio entre ambos grupos de especies depende en gran medida de la disponibilidad de este elemento. La producción y calidad de las pasturas está fuertemente asociada a la presencia de leguminosas, siendo muchas veces su desaparición la causante de la roturación de las praderas por baja productividad. Entre las leguminosas la alfalfa es la especie forrajera de mayor área de implantación en la región pampeana argentina, y es altamente demandante en P (Tabla 1).
Tabla 1. Requerimiento de fósforo en distintas especies forrajeras

Especie
Requerimiento de P (kg/ton MS)
Alfalfa
2,2 - 3,3
Trébol Blanco
3,4
Festuca
3,5 - 4
Gramilla
2
Sorgo forrajero
3,1
Raigrás
2,4 - 3,7

En la Tabla 2 se presenta un resumen con eficiencias agronómicas de uso del P aplicado (kg de MS por kg de P aplicado) en algunas investigaciones realizadas en la región.

Tabla 2. Eficiencia agronómica de uso del P aplicado en ensayos de fertilización realizados en la región pampeana argentina

Recurso forrajero
Zona
Comentarios
Dosis Respuesta
(kg P/ha)
Eficiencia de uso
(kg MS/kg P)
Referencias
Pradera
Entre Ríos
Refertilización
8
113
Quintero et al 1995
Pradera
Balcarce
3 años
22
173
Berardo, 1996
Alfalfa
Balcarce
Implantación
100
102
Berardo, 1998
Trébol rojo
Entre Ríos
20 meses
30
238
De Battista y Costa, 1998
Pradera
Azul
Implantación
16
294
Marchegiani y Satorre, 1981

Las fertilizaciones fosfatadas presentan un importante efecto residual, manifestándose sus efectos sobre la producción de la pastura por un período mínimo de dos a tres años. Este efecto residual se debe a las características de la dinámica del P en el sistema suelo - planta y a su baja movilidad, y varía según el tipo de suelo (contenido de arcilla, mineralogía, materia orgánica) y sistema de manejo (rotación, especies, pastoreo o cortes). La Figura 1 muestra la producción de materia seca de alfalfa con 4 dosis de P aplicado a la implantación (Año 1) y un tratamiento con refertilizacion al inicio del Año 2, durante 4 años en un ensayo realizado en Balcarce (Buenos Aires) (Berardo y Marino, 2000). Estos estudios permitieron estimar el umbral crítico de respuesta para la fertilización fosfatada de alfalfa en 26 ppm de Pdisponible (Bray 1).



Figura 1. Producción de materia seca (MS) de alfalfa para 4 niveles de fertilización fosfatada a la siembra y una refertilización anual sobre la dosis de 50 kg/ha a la siembra (50+100). Información Unidad Integrada EEA INTA-FCA Balcarce (Buenos Aires) (Berardo y Marino, 2000).


El análisis de suelo constituye la herramienta fundamental para determinar las necesidades de fertilización fosfatada. Recomendaciones orientativas de fertilización fosfatada para forrajeras en la región pampeana argentina según el nivel de P en suelo (Bray 1) se indican en la Figura 2. Estas recomendaciones variarán de acuerdo al tipo de suelo, nivel de producción y manejo del recurso forrajero.


Figura 2. Recomendaciones orientativas de fertilización fosfatada para forrajeras según el nivel de P en suelo (Bray 1).

Respecto del análisis de planta la Estación Experimental de INIA en La Estanzuela (Uruguay) desarrolló un método rápido para diagnosticar las necesidades de P en refertilizaciones de leguminosas incluyendo alfalfa (Morón, 2000). El equipo, denominado Kit Fosforapid, permite realizar un análisis rápido de P en planta (savia). El análisis es semicuantitativo de apreciación visual, y puede ser realizado a campo por técnicos entrenados en su utilización e interpretación. Trabajos a campo con el Kit Fosforapid permitieron definir tres categorías (alta, intermedia y ausencia) en base a la respuesta en producción de materia seca, y demostraron que es altamente confiable (Figura 3).


Figura 3. Relación entre análisis rápido de P y rendimiento relativo en alfalfa (4 años).


ALGUNAS CONSIDERACIONES FINALES:
  • Las investigaciones realizadas en la región pampeana argentina demuestran que los niveles críticos de P disponible (P Bray 1) para decidir la fertilización de leguminosas es de aproximadamente 20-25 ppm y el de gramíneas de 15-20 ppm.
  • Si bien la fertilización fosfatada es de gran importancia, un buen plan de fertilización debe considerar todos los nutrientes, a fin de lograr una fertilización balanceada. Una vez cubiertas las necesidades de un nutriente, otro puede presentarse como deficiente. De allí, la importancia de efectuar el análisis completo de suelos, el seguimiento de la especie y, en muchas ocasiones, el análisis foliar.
  • En pasturas polifíticas, la fertilización fosforada es una herramienta clave para modficar la composición de las especies y por ende maximizar la energía consumible para el animal.
  • En términos generales la fertilización de una pastura mejora: la producción de materia seca, la eficiencia en el uso del agua y la radiación, la velocidad de rebrote, el crecimiento inicial de la pradera implantada, la calidad forrajera, la duración del período de utilización, la persistencia de leguminosas en pasturas consociadas y la recuperación de la fertilidad química, biológica y física de los suelos.


Vea mas información en Nutrición y Fertilización de Recursos Forrajeros en: